viernes, 10 de junio de 2011

La crisis segun Albert Eisten

No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.

La crisis, es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.
 
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
 
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.


Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

La crisis segun Albert Eisten.

Comentarios personales:
Estoy convencida definitivamente que las dificultades por mas que se sufran, nos hacen mas fuertes y en algunas ocasiones mas seres humanos, nos ayuda a valorar cada peso que ganamos por que este nos ha costado un gran sacrificio.

Yo no he tenido en mi pasado una vida llena de todas las cosas que me hubieran gustado, de echo muchas veces me pregunte por que si los demás niños lo tenían por que yo no podía?

Las cosas y la situaciones económicas se complicaron cada vez mas, y mi pensamiento tuvo que cambiar drásticamente tuve que madurar lo suficientemente rápido, para sacar adelante y apoyar a mi familia, tal vez me perdí de vivir en mi juventud de muchas cosas, escucho algunas de mis amistades comentando lo que vivieron y lo que disfrutaron, lo que se desvelaron etc., etc. definitivamente una historia muy diferente a la mía pero ahora y con el corazón en la mano yo digo... simplemente gracias a mi Dios por bendecirme cada día y por hacerme ver la vida de otra manera de valorar las cosas que tengo y entregar el alma cada día en mi trabajo, y en todas las cosas que hago, al igual que todos los días trato poder ser mejor ser humano.

La historia de cada uno de nosotros no podemos cambiarla, pero si tenemos el control de tomar la decisión de como queremos enfrentar las cosas con una sonrisa y una actitud positiva o sufrir, llorar y quejarnos de todo.

Y termino esto con una frase que me gusta mucho

EL dolor es inevitable pero sufrir es opcional



jueves, 9 de junio de 2011

Cosas Importantes

1. La vida no es justa, pero aún así es buena.

2. Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.

3. La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.

4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Manténte en contacto.

5. Liquida tus tarjetas de crédito cada mes.

6. No tienes que ganar cada discución. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.

8. Está bien si te enojas con Dios. El lo puede soportar.

9. Ahorra para el retiro comenzando con tu primer cheque de nómina.

10. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.

11. Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.

12. Está bien permitir que tus niños te vean llorar.

13. No compares tu vida con otros. No tienes ni idea de lo que se trata su travesía.

14. Si una relación tiene que ser secreta, no debes estar en ella.

15. Todo puede cambiar en un parpadear de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.

16. Respira profundamente. Esto calma la mente.

17. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o gozoso.

18. Si algo no te mata, en realidad te hace más fuerte.

19. Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda depende de tí y de nadie más.

20. Cuando se trata de persguir aquello que amas en la vida, no aceptes un " no" por respuesta.

21. Enciende las velitas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.

22. Preparate de más, y depués sigue la corriente.

23. Sé excéntrico ahora. No te esperes a ser viejo para usar el morado.

24. El órgano sexual más importante es el cerebro.

25. Nadie está a cargo de tu felicidad, más que tú.

26. Enmarca todo llamado "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"

27. Siempre elige vida.

28. Perdonale todo a todos.

29. Lo que las otras personas piensen de ti no te incumbe.

30. El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.

31. Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.

32. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.

33. Cree en los milagros.

34. Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.

35. No audites la vida. Sólo llega y aprovéchala al máximo hoy.

36. Llegar a viejo es mejor que la alternativa--- morir joven.

37. Tus niños sólo tienen una niñez.

38. Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.

39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.

40. Si todos apilaramos nuestros problemas y vieramos los montones de los demás, rápido arrebataríamos de regreso los nuestros.

41. La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.

42. Lo mejor está aún por llegar.

43. No importa cómo te sientas... párate, arréglate y preséntate.

44. Cede.

45. La vida no está envuelta con un moño, pero sigue siendo un regalo.

Gracias a la Vida

Ante toda etapa que concluye, ante toda tarea cumplida, se impone un grato sentimiento de bienestar y, por qué no, de gratitud: la vida fluye y nos ha ayudado brindándonos circunstancias propicias.

Sin embargo, si sabemos elevar nuestra mirada para ver qué se esconde detrás de cada hecho, también tendremos la capacidad de aceptar la piedra que entorpece el camino o el imprevisto que demora la concreción de un proyecto anhelado.

Hasta en los momentos más difíciles de la vida, formamos parte de un suceso maravilloso que merece ser agradecido: estamos vivos.

Por supuesto, no se trata de valorarlo en virtud de las posesiones materiales ni de la mayor o menor suerte que - pensamos - nos acompaña. Se trata de descubrir que todo ser, tan sólo por existir, revela un secreto, recrea la mayor magia de la que podemos ser partícipes: la vida misma.

Cómo nos sorprendemos cuando nos despertamos por la mañana y abrimos nuestros ojos. Cómo olvidar que hoy es un día irrepetible y único, y que nosotros tenemos el privilegio de vivirlo en plenitud....

Así, cada objeto, cada persona, cada palabra, cobrarán un nuevo significado, el que nunca deberían haber dejado de albergar, y llenarán de sentido nuestro espacio vital.

Todo ser humano llega a este mundo para cumplir una misión impostergable: aprender a quererse, conocerse en profundidad, apreciar lo que tiene, aceptar a quienes lo rodean y, entonces, transitar el camino que se abre frente a él. No importa si, en algunos tramos, el terreno es escarpado: sólo son pruebas a las que el destino lo somete a fin de fortalecer su espíritu. Sepamos apreciar toda bondad y toda belleza que nos rodee, por pequeña que sea.

Pero, también, sepamos reconocer qué nos está tratando de señalar la vida cuando nos presenta obstáculos, una y otra vez. Y, sobre todo, tratemos de no perder nunca de vista que de nosotros depende, en gran medida, aquello que nos sucede.

Si comprendemos el sentido último e invalorable de nuestra existencia, habremos encontrado la mejor forma de empezar a vivirla plenamente: Agradecer la vida

jueves, 2 de junio de 2011

Alcanza tus sueños

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán"
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido
que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

"Que este día sea el mejor de tu vida
para alcanzar tus sueños"

jueves, 7 de abril de 2011

Suelta, deja ir, fluye..cierra ya ese ciclo!

Ya sea que terminó tu relación, o falleció un ser querido, o te liquidaron en tu trabajo de tantos años…el sentimiento de pérdida y el vacío que conlleva es ancho y profundo… ¡qué difícil es fluír y dejar ir! Para lograrlo, hay que desarrollar herramientas que nos permitan transitar por el mundo de las pérdidas con entereza, para así salir fortalecidos, con mayor sabiduría y compasión.

Hay algo que es definitivo y permanente: EL CAMBIO. Y desde nuestra impermanencia, nos cuesta mucho trabajo aceptar. Por eso nos es tan difícil soltar y dejar ir. Justamente, el APEGO  es la raíz de nuestro sufrimiento. Constantemente nos vemos enfrentados a decirle adiós a personas, relaciones, situaciones, y como nos es muy difícil aceptarlo, nos apegamos a lo que ya no es: ya fue, ya cambió, ya no está y al negarlo, dejamos ciclos abiertos que nos siguen causando dolor, enorme sufrimiento…y  por allí se fuga la energía que necesitamos aplicar en crear y generar lo nuevo.

lunes, 10 de enero de 2011

"¿El camino que se elige es siempre el correcto? Lo correcto está en la elección, no en el acierto."

Autor: Jorge Bucay. Ya de vuelta tras emplear la última semana en recorrer el “Camino de Santiago”. Y en el retorno, obviamente, la primera entrada dedicada a este milenario recorrido transitado cada año por gentes llegadas hasta Galicia desde cualquier rincón del mundo y que no deja de representar una metáfora perfecta de la vida.

Ante ti decenas de kilómetros (o de años, siguiendo con la metáfora) con terrenos desiguales, serpenteantes y quebrados, plagados de trampas en forma de subidas angustiosas y bajadas temerarias. Con rectas de inabarcables límites y curvas que nunca sabes qué encubren. Asfalto, piedra, arena, barro, hojas secas, agua… el suelo que pisas resulta tan irregular, que debes enfrentarte a él intentando descifrar con talento cada siguiente paso, para evitar perder pie y resbalar, lo que a su vez te hace estar alerta sin sosiego. Y con ojos nuevos para cada senda (o para cada día) dando cabida a los lugares inesperados y a la belleza por sorpresa que te encuentra en cualquier recodo.

El esfuerzo, a veces extenuante, te hará detenerte a reposar y recuperar el aliento perdido. Crees ingenuamente que tú marcas el ritmo, pero el camino (la vida) es el que te marca de verdad el compás a seguir poniéndote en tu sitio a cada zancada; pulso en el que debes medirte para llegar hasta el final sin vaciarte y en el que hay momentos en los que te colma el desánimo y que alternas con la euforia propia de la conquista de las metas intermedias.

Muchas veces, como en la vida, dudarás de hacia dónde debes de ir y sin embargo, otras verás claramente la ruta. Y te encontrarás a lo largo de la travesía compañeros de viaje, algunos de los cuales perderás mientras avanzas y otros te acompañarán ya hasta el final… como en la vida.

Creerás haber llegado y aún te faltará tanto que dudarás de no haber extraviado tu noción del tiempo y también sentirás muchas veces el dolor y acaso el miedo de creer que no podrás terminar.

Pero no estarás solo: ayuda y te ayudarán, apoya y te apoyarán. El camino es una suerte de fraternidad que une más allá de cualquier diferencia. Te reconocerás en cada uno de los que caminan y te preguntarás cuál habrá sido su impulso y qué les habrá llevado a estar donde estás tú.

Y tendrás a tu lado a quien mejor conoces, a ti mismo, y tendrás tiempo para hablar contigo cuanto quieras y si no quieres oírte podrás elegir interlocutor: esté o ya no esté, de tu pasado o de tus futuros y decirte o decirles, todo aquello que quizá callaste y que quedó pendiente en tu 'mochila'.

Y cuando la meta (tu objetivo, tu ideal perseguido) se desvela por fin en el horizonte, el dolor deja paso a la emoción y al íntimo orgullo de constatar que pudiste alcanzar lo que pretendías y ese premio no es diferido, sino instantáneo, porque la recompensa consiste simplemente en llegar.

¿Y después? Cuando concluyas irremisiblemente algo te cambia por dentro, porque el camino se hace para mejorar y nadie sale de una experiencia así siendo el mismo que fue, sino alguien mucho más acabado y perfecto y más sabio sobre todo, porque se habrá desprendido de todo lo que no resulta esencial y entenderá, por fin, que hay cosas sin las que es perfectamente posible vivir.

Y entonces ya estará preparado para el siguiente reto, aquel que tal vez decidió enfrentar mientras sus pasos le llevaban y que dilataba empezar por miedo a equivocarse. Durante el camino se comprende que, como dice la frase de hoy, una vez se ha hecho la elección, el misterio está resuelto y el resultado de a dónde nos lleve ese camino elegido es lo menos importante. Lo que contará es haberse atrevido y haberse puesto en marcha hacia aquello que soñamos.

Reflexión final: “De cualquier forma, quien es suficientemente perseverante para transitar este camino, si es necio, llegará a ver claro; si es débil, llegará a ser fuerte.” (Confucio)